lunes, 5 de julio de 2010

cinco segundos de gracia.

Percibiste mis señales
las contestaste como pudiste
y así nos entendimos,
fuimos adonde queríamos
a ese lugar que te dije
en el principio.
No hace falta aclarar
lo que pasó y pudo haber pasado,
yo quedé satisfecha,
vos quedaste muy bien parado.
Y me dijiste: "¿ y ahora qué?"
yo te respondo: "¿qué de qué?,
¿nunca escuchaste hablar del touch and go?
sos hombre, lo sabés mejor que yo..."
No quería darte mi número
pero llegó un momento que, creí,
ibas a llorar.
Yo no quería nada tuyo,
pero la mano
me insististe: "agarrá".
Me llevaste a un boliche
que, admito, estaba muy bueno
me abrazaste y me dijiste:
"negra, seguime el juego".
No entendía a qué te referías
pero en fin accedí.
Frente a mis ojos pasó una chica
y se acercó fingiendo sonreír.
"Así que era verdad,
creí que era chusmerío barato.
Entonces te voy a felicitar,
pero, flaca, no lo tomes como halago".
Fue un bombazo verbal
pero decidí tomarlo con calma,
nada más que un muchas gracias
y un abrazo a él para completar.
Y de ahí sabemos que esto es
una mentira,
él de una manera la quiere reconquistar
y a mí me encanta histeriquear.
Hace dos años ya
que seguimos con esto,
decimos amarnos y todo lo de más
pero la realidad,
seguimos porque el sexo es bueno.
Y para completar
su simpatía es muy abundante,
igual yo dije hace años ya
que no me vovería a enamorar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario