viernes, 30 de julio de 2010

la vida no es más que un rato.


La soledad es una ingrata a la que se le va agarrando el gusto, con un alto riesgo de parar completamente enamorados de ella.
La soledad es un hotel que no es de nadie, es una cama que no es mía, es despertarme a las tres de la mañana y no saber dónde está el baño...la soledad soy yo.
La soledad es la gota de agua, en la llave del baño que dejaste prendida y que no quieres apagar por no sentirte solo.
La soledad es como un suplicio ingenioso de la naturaleza que hace que nos encontremos con nosotros mismos para poder valorar a los demás.
La soledad es un espejo que no miente.
La soledad son ese montón de sonidos que no escucha nadie pero hacen demasiado ruido.
La soledad soy yo, en compañía del pasado.
La soledad es un beso que se desperdicia en la almohada. Es ver la sombra y la silueta de alguien que ya no está.
La soledad es una malvada insoportable y maravillosa...que me gusta, no sé bien por qué.
La soledad es entender por fin, que no hay mejor compañía que la soledad...Es el velorio de un día que se fue. Es dejar de estar haciendo nada, prepararte, vestirte, abrir la puerta, salir...para seguir haciendo lo mismo.
La soledad es la compañera, la del miedo, la de los futuros inciertos, la del camino, la búsqueda...La soledad.

lunes, 5 de julio de 2010

cinco segundos de gracia.

Percibiste mis señales
las contestaste como pudiste
y así nos entendimos,
fuimos adonde queríamos
a ese lugar que te dije
en el principio.
No hace falta aclarar
lo que pasó y pudo haber pasado,
yo quedé satisfecha,
vos quedaste muy bien parado.
Y me dijiste: "¿ y ahora qué?"
yo te respondo: "¿qué de qué?,
¿nunca escuchaste hablar del touch and go?
sos hombre, lo sabés mejor que yo..."
No quería darte mi número
pero llegó un momento que, creí,
ibas a llorar.
Yo no quería nada tuyo,
pero la mano
me insististe: "agarrá".
Me llevaste a un boliche
que, admito, estaba muy bueno
me abrazaste y me dijiste:
"negra, seguime el juego".
No entendía a qué te referías
pero en fin accedí.
Frente a mis ojos pasó una chica
y se acercó fingiendo sonreír.
"Así que era verdad,
creí que era chusmerío barato.
Entonces te voy a felicitar,
pero, flaca, no lo tomes como halago".
Fue un bombazo verbal
pero decidí tomarlo con calma,
nada más que un muchas gracias
y un abrazo a él para completar.
Y de ahí sabemos que esto es
una mentira,
él de una manera la quiere reconquistar
y a mí me encanta histeriquear.
Hace dos años ya
que seguimos con esto,
decimos amarnos y todo lo de más
pero la realidad,
seguimos porque el sexo es bueno.
Y para completar
su simpatía es muy abundante,
igual yo dije hace años ya
que no me vovería a enamorar.