sábado, 1 de mayo de 2010

ni sabrás lo que te acabas de perder.


Apareciste con un ramo de flores,
sabiendo que eso me repugna
destrocé dichas cursilerías en tu coche
y te proboqué ciertas lastimaduras.

Yo alcohol y gasas no tengo,
así que con todo respeto te pido que te retires,
pero no, no hablemos de ello
a lo que creiste ser inmune.

Resultó que terminaste destrozado
con tantos golpes en la cabeza,
nunca caíste de costado
ni de forma discreta.

Y si me preguntás quién es el mejor,
no hay como tus escándalos,
así que mejor apreto el freno de mano,
y vamos a volcar.

No te me acerques más,
te lo dije muchas veces,
por qué medios, me preguntás
a ver, esperá que me pongo a contar.

Ya te dije que no soy ninguna loca,
pero ya no sé cómo hacerte entender
que no voy a permitirte mi deshonra,
porque en cuanto antes quiero desaparecer.

Y aunque, tal vez, si esté poco cuerda
es notable que vos exagerás,
tal vez es a causa de tu demencia
o porque simplemente me querés hacer mal.

Y no, no puedo comprender tus actos,
no me entra en la cabeza lo que llevás al cabo.
Un clavo no saca a otro, me cansé de repetírtelo,
así que acostarte con otra no sería un buen oficio.

No sé hasta dónde vas a llegar,
pero te conviene en cuanto antes parar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario