
No hacía tiempo que había pasado,
No era momento de recordarlo
Tal vez la vida da muchos saltos
Donde se saltea momentos deseados.
Recordarlo no era necesario,
Olvidarlo cada día costaba menos,
Alejarme era una odisea fascinante,
Y volver un viaje sin equipaje.
Pero un día olvidó que me amó,
Pero un día regresó
Y del todo se despidió,
Desde ese día,
No volví a escuchar su voz.
Ese día repetía,
Es temprano para un romance
y tarde para la fantasía,
Que la vida ya no permitía
Un romance con tantas heridas.
Pero un día volvió,
Me preguntó que nos pasó,
Recordaba haberme amado,
Pero había olvidado la sensación;
Desde ese día,
No puedo olvidar su voz.
Fueron tantas las alegrías,
Y tantas las tristezas,
Las risas no los superan
Los llantos no se detenían.
Quizás eso ayudó,
Quizás el daño me estimuló,
Quizás bloqueé la angustia,
Quizás salteé el dolor.
Pero un día me olvidó,
Y desde ese día
No puedo olvidar su voz.
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